Palabras sucias en la cama

 

¿Te excita que te digan palabras vulgares en la intimidad? Alguna vez te has sentido avergonzado porque tu pareja te pidió algo con lenguaje de tono rojo intenso?

Hablar “sucio” o decir palabras subidas de tono durante el acto sexual puede causar vergüenza, incomodidad o miedo de ofender al otro. Sin embargo, a la mayoría de personas les aumenta la excitación y acelera el placer en gran parte de ellas..

Susurrar al oído de tu amante mientras retozas debajo de las sábanas, diciéndole lo que quieres hacer o lo que le estás haciendo, es una experiencia única que le sube la temperatura a la intimidad. Palabras eróticas o vulgares, gemidos, ronquidos o jadeos, estimulan las zonas cerebrales del placer y producen la liberación de sustancias químicas que favorecen una mejor respuesta sexual.

Puede ser contraproducente que uses un tono infantil o le hables como si estuvieras en una clase de educación sexual; di las cosas por su nombre o, incluso, usa un lenguaje directo. Esto excita mucho y acelera la llegada del clímax en ambos.

Si eres novato, es bueno que ensayes mientras ves una imagen erótica o te masturbas; así aprendes a ampliar tu vocabulario y podrás vencer la timidez o el temor.

En el caso de querer innovar con tu pareja, te recomiendo ir subiendo el tono poco a poco, mientras observas la reacción de tu amante. Eso sí, procura no usar frases ofensivas que puedan dañar el momento. En caso de molestias, es mejor hablarlo al terminar el encuentro.

El lenguaje sexual intenso.
La comunicación sexual es un ingrediente importante en la vida de pareja porque facilita transmitirle al otro las necesidades y preferencias en la cama. Hablar con sinceridad y confianza de temas sexuales permite construir una hermosa intimidad de dos cómplices, que con sólo mirarse o tocarse encienden sus más ocultos deseos.

Hay una especie de códigos sexuales que pueden ser verbales o simbólicos y que mejoran la comunicación íntima con tu pareja. Cada persona, de acuerdo a su propia experiencia e historia sexual, poseen unos códigos o palabras íntimas que sirven para comunicarse con el otro y calentar las sábanas. Apropiarse de ello y usarlos durante el sexo aceleran la excitación de ambos y garantiza unos buenos polvos.

  • El sexo no es malo ni sucio. Si así lo crees, seguramente viene de lo que viste o escuchaste en tu infancia, o de algo feo que viviste. Revisa eso y busca salir de mitos o creencias que no te ayudan a ser feliz.
  •  Lo que menos hablan las parejas es de sexo cuando es un tema apasionante que une más que otras cosas. Ver una película porno, leer novelas eróticas o comprar un juguetico erótico son travesuras que pueden probar los amantes para hacer más versátil y animada su vida sexual.
  • Si te sientes bloqueado o asustado de probar nuevas cosas en la cama, ten en cuenta que tu personalidad y la crianza que te dieron influyen en la visión que tengas del sexo. Sacúdete de las etiquetas oscuras y morbosas de la sexualidad y date el permiso de ser una nueva persona sexuada.
  • Tener sexo apresuradamente en un sitio prohibido como el ascensor, el parque o dentro del carro, dispara la emoción y el placer. Ten cuidado con las autoridades pero, a decir verdad, a muchos les entusiasma la sola idea de transgredir normas o que los cojan pillados en plena faena.

Alguna vez el actor y productor de cine Woody Allen, dijo esta frase: “el sexo sólo es sucio si se hace bien”. El lenguaje caliente en la cama acelera las sensaciones y emociones que tenemos ocultas y eleva al triple el éxtasis sexual.
Vale la pena disfrutar plenamente nuestra sexualidad saliéndonos de vez en cuando del ropaje rígido que mostramos a los demás. ¿Será que te atreves?

*Este tema puedes ampliarlo en mi libro REVOLCANDO MI CAMA que puedes adquirir en https://nelasexologa.co/