Cuando la velocidad supera al placer

¿Eres más veloz en el sexo que un atleta de pista? Si eres de los que no pueden controlar su eyaculación y te vienes antes de lo deseado, presentas una eyaculación precoz y debes ponerle remedio al asunto.

La buena noticia es que no eres ni el primero ni el último en tener este problema sexual. Entre un 25 a 30% de hombres padecen de eyaculación precoz, ya sea desde que comenzaron su vida sexual –eyaculación precoz primaria – o en cualquier momento de su vida y en este caso se llama eyaculación precoz secundaria.

Muchos pacientes que llegan a mi consulta tardan en buscar ayuda profesional porque esperan un tiempo a ver si mejoran solos y así duran años y años de frustración y vergüenza. Otros, en cambio, acuden porque su pareja es quien le reclama y le pide que solucione su rapidez en la cama.

¿Cuál es la causa de la eyaculación precoz?

Las dos razones básicas para que un hombre no se pueda controlar en su orgasmo son la ansiedad y la inseguridad. Casi siempre se confabulan para atrapar al afectado en un círculo vicioso de ansiedad-miedo a fallar- inseguridad- eyaculación rápida, y ocurre de nuevo, y luego una y otra, y otra vez más. No importa que cambie de pareja o que pase el tiempo porque se le vuelve imposible detener el deseo de eyacular durante la relación sexual, así haga ejercicios respiratorios, o se distraiga con pensamientos no sexuales, o practique cualquier otro truco. Y finalmente, puede afectar también la erección y el deseo sexual.

¿Cómo sé que tengo eyaculación precoz?

El eyaculador precoz no tiene voluntad sobre el reflejo eyaculatorio de manera que “se viene” antes del tiempo deseado de manera recurrente.  En general, si no puedes ejercer control en la eyaculación antes de unos 3-5 minutos después de la penetración en la mayoría de encuentros sexuales, con seguridad eres un eyaculador rápido.

Algo importante es saber qué tan insatisfechos están tú y tu pareja para poder evaluar el diagnóstico y definir el tratamiento a seguir. A veces, la pareja llega rápidamente y quizás no se queja porque su compañero sexual eyacule en un tiempo menor. En otros casos, el hombre ha tenido un período largo de abstinencia y cuando retoma el sexo con su pareja eyacula velozmente, pero en las siguientes encamadas su tiempo eyaculatorio se amplía a lo acostumbrado.

El tratamiento para solucionar la eyaculación precoz combina sesiones de psicoterapia para que el paciente aprenda a manejar su ansiedad, vencer sus miedos y detectar a tiempo el momento previo a la eyaculación. Existen medicamentos llamados inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) que se prescriben en dosis bajas para reducir los niveles de ansiedad y que dan buenos resultados combinados con tareas eróticas que cada hombre realiza en su casa, a solas o con su pareja, quien es un apoyo terapéutico importante para lograr el éxito.