¿Sientes resequedad vaginal?

Millones de mujeres de todas las edades utilizan lubricantes íntimos para mejorar la lubricación vaginal y disminuir las molestias durante el coito. Fisuras,  pequeñas úlceras, sensación de quemazón, molestias urinarias o franco dolor durante o después del sexo son las quejas constantes de todas aquellas que prácticamente se han matriculado con los lubricantes.

Si bien la resequedad vaginal es común al llegar la menopausia debido al déficit de estrógenos (síndrome uro-genital de la menopausia), observo en mi consulta a jóvenes y adultas pre- menopáusicas que consultan un y otra vez a su ginecólogo porque la lubricación de sus vaginas es escasa o nula. Algunas veces esto es producto de una mala excitación por escasez de estímulos en los preámbulos y será fácil pedirle a la pareja una mayor dedicación erótica para resolver el problema y punto.

Pero en otros casos, es necesario acudir a otras alternativas terapéuticas que resuelvan el problema de resequedad vaginal. En primer lugar, están los lubricantes a base de agua que se consiguen en droguerías sin fórmula médica y que se aplican durante los juegos preliminares. Particularmente, yo les recomiendo a mis pacientes que lo incluyan en el juego de calentamiento y les pidan a sus parejas que se los apliquen antes del coito; funcionan en algunos casos para reducir la fricción y dolor.

Los hidratantes vaginales son otra opción excelente para la falta de lubricación vaginal porque retienen agua y disminuyen el PH vaginal. Algunos de estos productos tienen sustancias que restauran el epitelio urogenital y no interfieren con la flora normal que convive en la vagina.

Para el problema de sequedad vaginal crónica existen los tratamientos con radiofrecuencia y  láser fraccionado CO2 que se realizan con equipos de vanguardia tecnológica y ofrecen maravillosos resultados. Estos procedimientos no requieren anestesia ni entrada al quirófano por lo que tienen menos riesgos que una cirugía.

En el caso de la radiofrecuencia, utilizo una pieza de mano que transmite calor controlado a la vagina para estimular la producción de colágeno y aumento de los vasos sanguíneos de las paredes vaginales, mejorando no sólo la lubricación sino también el tensado de los genitales. Una ventaja importante es que la paciente no se incapacita después de este procedimiento y puede tener relaciones íntimas el mismo día si así lo desea.

Ahora que ya conoces las alternativas que existen para mejorar la humedad vaginal y aumentar el bienestar sexual, no tienes excusas para evitar las tormentosas revolcadas que padecen muchas mujeres. Por favor, no te resignes a una vida sexual sufrida; tienes el deber contigo misma de solucionar a tiempo esa molesta sequedad vaginal.