¿En dónde está el gustico del sexo oral?

El sexo oral es la segunda forma más frecuente de gratificación sexual que tienen las parejas y se refiere a la estimulación que se brinda a los genitales con la boca, la lengua o los labios. Disfrutarlo requiere de buena comunicación, confianza y ganas de hacerlo. Si es la primera vez que piensas hacer o pedir una “mamada” debes hablarlo, a no ser que estés convencido de que tu pareja lo vaya a aceptar y disfrutar. Ni se te ocurra cometer la torpeza de bajarle bruscamente la cabeza de tu chica o chico hacia tus genitales, para casi que obligarle a que te practique el sexo oral, sin tener en cuenta su voluntad. Esta práctica similar a un asalto es más común de lo que creemos y para muchos, en especial para las mujeres, es desastrosa y abusiva.

¿Qué tiene de placentero el sexo oral?

El contacto de la boca con las zonas erógenas nos brinda sensaciones y emociones primitivas. Evoquemos el rostro plácido del bebé mientras succiona el pezón de su madre (o el biberón que lo reemplaza) que le brinda alimento cálido, pero al tiempo, le da sensación de bienestar y afecto. Ese momento de la lactancia va acompañado de secreción de oxitocina, la hormona del vínculo amoroso, y algunos psicólogos lo consideran como el primer enamoramiento del ser humano.

La humedad y temperatura bucal, la textura y los movimientos de la lengua, y la presión de los labios, le envían información al cerebro quien reconoce el estímulo erótico y lo devuelve en forma de excitación, mediante algunos mecanismos fisiológicos como la lubricación vaginal y la erección del pene. Lamer, besar, succionar, mordisquear, componen el libreto de todo aquel que quiera graduase como el mejor amante.

El placer resultante de la estimulación oral de los genitales se considera el aperitivo de un buen encuentro sexual. Sin embargo, puede practicarse antes, durante o después, de acuerdo al gustico que se le encuentre. No obstante, el sexo oral no está exento de riesgos y es una vía de transmisión de enfermedades que debes considerar.

Voy a contarte los diferentes tipos de sexo oral que existen y sus implicaciones para que las tengas en cuenta y disfrutes al máximo:

Cunnilingus: Es la estimulación de los genitales de la mujer, incluyendo vulva, clítoris e introito vaginal. Si consideramos que el clítoris es el órgano sexual exclusivo para el placer, ya podrás imaginarte la importancia de esta práctica sexual.

Con el cunnilingus existen algunos detallitos que hay que tener en cuenta:

  • Hay que practicarlo con cuidadito al comienzo para evitar molestias e incluso dolor en los genitales. Resulta que el clítoris tiene más de siete mil terminales nerviosas que lo tornan muy sensible si no se sabe estimular. Si llevas las manos o la boca directamente al glande (así como lo lees, el clítoris tiene glande y dos cuerpos cavernosos como el pene), vas a encontrarte con el rechazo de su dueña. Algunas incluso que temen confesar que les molesta la intensidad o fricción, prefieren buscar la penetración, perdiéndose del placer que se obtiene cuando el sexo oral es bien logrado. Por eso es importante dejarte guiar y sea ella quien te indique qué es lo que más le excita y cómo hacerlo.
  • Nunca debes tener sexo oral sin protección, a no ser que conozcas la salud sexual de tu pareja. El preservativo femenino es la mejor barrera para prevenir infecciones, pero difícilmente se encuentra en el comercio, así que compra un condón masculino, córtalo a lo largo con una tijera y lo extiendes en forma de cuadrado. Cubres la vulva con esa pieza de látex para practicar el sexo oral sin riesgos.

Felación: es la estimulación de los genitales masculinos con la boca, incluyendo el cuerpo del pene, el glande y los testículos. Una buena felación no se concentra solamente en el miembro viril, sino también en el frenillo (es altamente excitante para el hombre), el escroto o bolsas y la región perineal.

Hay que ser muy cuidadoso con el manejo de los dientes, especialmente cuando el mamador tiene aparatos de ortodoncia, para evitar dolorosos accidentes. No sea que el otro (a) termine con rasguños o mordidas en el piso inferior.  Y por favor, cuida tu salud y la de tu pareja, usando el condón.

Annilingus o rimming: Es la estimulación oral del ano y de la zona perineal. Llamado también el “beso negro” por las malas – o buenas- lenguas, probablemente porque se da en una zona oscurita del cuerpo. ¡Qué curiosa ocurrencia! Todos, hombres y mujeres, tenemos terminales nerviosas en el orificio anal y el periné, lo que origina placer e incluso orgasmos al ser estimulados. Así que los heterosexuales pueden disfrutarlo sin resquemores ni miedos tontos a “mariquearse”.

Para lograr un buen annilingus te aconsejo que comiences besando o lamiendo la zona que rodea el ano para que la otra persona se relaje y lo disfrute.  La lengua es el protagonista inicial: muévela circularmente alrededor de los pliegues anales antes de besar el ano y acaricia simultáneamente los genitales y la zona perineal. Si se hace bien y sin prisa, puede ser la antesala al sexo anal ya que evita el dolor, temido por muchos.

 

Un buen aseo personal y una depilación previa son las tareas previas a esta práctica sexual, extendida cada vez más. Es fundamental proteger la lengua con un preservativo o protector de lengua que se consigue en cualquier tienda erótica; así se evitan las infecciones. Igualmente, no olvides que no se debe pasar del annilingus a la felación o el cunnilingus, porque se corre el riesgo de llevar la flora intestinal a la boca o los genitales de la pareja.

Toma nota:

El sexo oral no tiene por qué ser algo que las mujeres “les hacen a los hombres”; ambos deben desearlo, disfrutarlo e intercalarlo en sus prácticas sexuales. Si tu pareja te pide una mamadao, pero nunca te la hace a ti, es conveniente dialogar sobre el tema, para que ninguno de los dos se sienta utilizado.  El buen sexo es un toma y dame, mejor dicho, te complazco y me complaces y así la plenitud será por igual.

Y por último, ¿sabías que hay juguetes que simulan el sexo oral?

Si estás solito y te hace falta un buen “blowjob” tienes la posibilidad de conseguir un juguete que simula a la perfección esta técnica. Sólo tienes que activarlo (funciona con pilas) y poner a volar tu imaginación para que llegues al éxtasis.

Hay para hombres y mujeres, de modo que no te sientas discriminado. Vienen hechos de silicona, traen diferentes velocidades y un lubricante, que garantizan un masaje delicioso. Así que, en esta época de tecnología aplicada al erotismo, ya no podemos afirmar con resignación que vivimos en un eterno verano.

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