¿Tu mejor amigo no te obedece?

¿Has oído alguna vez esta frase o lo has pensado en algún momento? ¿Ese amigo del piso inferior masculino que no actúa cuando el amo lo desea, sino que se levanta cuando le da la gana?

Esta es una de las consultas más frecuentes que me llegan a diario. La disfunción eréctil que aparece en unos momentos inesperados y luego, todo vuelve a la normalidad; es intermitente y no responde a la toma de pastillas recomendadas por el amigo o el farmaceuta.

La disfunción situacional, se llama así porque depende de algunas situaciones o parejas. Típicamente sucede en el hombre que se angustia desde el comienzo del problema, y cada vez se altera más porque no entiende lo que le sucede a su cuerpo. Bueno, no a su cuerpo sino a su pene, que parece que tira para un lado y el pensamiento del dueño jala para el  lado opuesto.

Situaciones tan sencillas pero contundentes pueden originar este bloqueo. Enumero algunas, pero la lista es larga e incluye los temores, inseguridades, pensamientos, ambientes y hasta gestos o palabras de la pareja, que ocurren antes o en el momento del encuentro sexual.

  • Un sitio ruidoso, muy caluroso o demasiado frío.
  • Sentir que algo huele mal en el cuerpo de la pareja.
  • Pensar que tu pareja te puede dejar por otro que es mejor en la cama o «lo tiene más grande».
  • Sentirse cansado o enfermo en el momento de la relación.
  • Pensar en cosas que preocupan como las deudas, problemas familiares y de pareja, entre otros.
  • Disgusto o rabia con la pareja o poco atractivo físico hacia esa persona.
  • Temer una infección o un embarazo.

Y muchos, pero muchos pensamientos más o situaciones que te causan ansiedad en un momento específico, apagan tu erección y de ahí en adelante puede seguir pasando, aunque la pareja o la situación hayan cambiado positivamente.

¿Qué hago entonces?

Lo primero es que reconozcas lo que te está pasando y que identifiques alguna razón que te inhibió en algún momento (pudo haber ocurrido hace mucho tiempo), para que manejes la ansiedad y te relajes. Por supuesto, a veces no es fácil recordar si hubo algún evento traumático pero igual tiene solución. No pienses que eres «un impotente» desahuciado, pero hay que trabajar en el asunto.

Hablar con la pareja, mejorar el lugar de encuentro, o aprender técnicas de relajación si te pones nervioso, son buenas tácticas de autoayuda. Muchos hombres no necesitan ayuda especializada y pueden salir solitos del bloqueo de su erección.

Si en verdad «tu mejor amigo» nada que obedece a tus requerimientos, ponte en acción y consulta al sexólogo. En la disfunción eréctil selectiva, la «pastillita azul» soluciona por un corto tiempo el problema, pero si no se eliminan la ansiedad o el miedo, en cualquier momento aparece el bloqueo. Los procesos de psicoterapia junto con algunos fármacos, son los que aportan la solución definitiva a la desobediencia de tu pene. ! Así que manos a la obra!